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Aparato circulatorio

La biología es una ciencia que nos ayuda a entender cómo funciona la vida en nuestro planeta, y una de las partes más interesantes es el estudio del aparato circulatorio en los seres humanos. A través de los siguientes párrafos conoceremos un poco mejor tratando temas como los órganos que lo forman, sus funciones, las enfermedades que aparecen con más frecuencia, cómo cuidarlo, etc. Además, también veremos cómo realizar un modelo de aparato circulatorio y otra serie de actividades que puedan ayudarnos a aprender de una manera más práctica y divertida todo lo relacionado con él.

 

¿Qué es el aparato circulatorio?

El aparato circulatorio es una parte fundamental de nuestro cuerpo que se encarga de transportar la sangre a través de una red de tubos y canales para llevar oxígeno, nutrientes y otras sustancias necesarias a todas nuestras células. Se trata de un sistema esencial que funciona como una autopista para nuestras células, permitiendo que funcionen correctamente y mantengan nuestro organismo sano.

Al hablar de aparato circulatorio para niños y niñas, podemos imaginarlo como un tren que va llevando pasajeros (oxígeno y nutrientes) a todas las estaciones (células) de nuestro cuerpo.

Aparato Circulatorio

 

¿Cuál es la función del aparato circulatorio?

La función del aparato circulatorio es, tal y como se ha expuesto en el apartado anterior, transportar sustancias por todo el organismo, para que cada célula reciba lo que necesita y así funcionar correctamente. Además de llevar oxígeno y nutrientes, el aparato circulatorio se encarga igualmente de recoger el dióxido de carbono y los desechos que producen nuestras células, llevándolos a los órganos encargados de eliminarlos. De esta forma, nuestro cuerpo se mantiene limpio y en buen estado de salud.

Por otro lado, el aparato circulatorio tiene un papel fundamental en la regulación de la temperatura corporal, garantizando que se mantenga en un rango adecuado para el correcto funcionamiento de las células y de los órganos. La sangre, que circula por todo el cuerpo a través de los vasos sanguíneos, actúa como un medio de transporte para el calor, distribuyendo y equilibrando la temperatura en todo el organismo. Igualmente, lo defiende ante posibles daños y enfermedades gracias a algunos de sus componentes como las plaquetas y los leucocitos que veremos más adelante.

 

¿Cómo está formado el aparato circulatorio?

El aparato circulatorio, también conocido como sistema cardiovascular, está formado por tres componentes principales que trabajan juntos para cumplir sus funciones. Estos componentes son: la sangre, el corazón y los vasos sanguíneos.

Partes del aparato circulatorio humano

Veamos en qué consisten las tres partes fundamentales del aparato circulatorio:

  • EL CORAZÓN:

Se trata de un órgano muscular que se encarga de bombear la sangre a través del aparato circulatorio. Se divide en cuatro cámaras o cavidades:

– Dos aurículas (derecha e izquierda) que reciben la sangre que retorna al corazón.

– Dos ventrículos (derecho e izquierdo) que impulsan la sangre hacia el cuerpo y los pulmones.

Estas cavidades se conectan entre sí gracias a las llamadas válvulas cardiacas que son unas estructuras como «puertecitas» que aseguran el flujo unidireccional de la sangre, evitando que regrese a las cámaras anteriores. En el corazón hay cuatro válvulas:

– Válvula tricúspide: ubicada entre la aurícula y el ventrículo derechos.

– Válvula pulmonar o válvula semilunar pulmonar: se encuentra en la salida del ventrículo derecho, conduciendo la sangre hacia la arteria pulmonar y los pulmones.

– Válvula mitral o válvula bicúspide: se ubica entre la aurícula y el ventrículo izquierdos.

– Válvula aórtica o válvula semilunar aórtica: está en la salida del ventrículo izquierdo y permite el paso de la sangre hacia la aorta y el resto del cuerpo.

Partes Aparato Circulatorio Humano

Dentro del corazón se realiza lo que llamamos el ciclo cardíaco que es un proceso secuencial y repetitivo que consiste en la contracción y relajación del corazón, permitiendo el bombeo y circulación de la sangre por todo el cuerpo.

Un ciclo cardíaco completo incluye dos fases principales:

  1. La sístole: fase de contracción del corazón, en la cual la sangre es expulsada desde las cámaras cardíacas hacia las arterias. Durante la sístole auricular, las aurículas (cámaras superiores del corazón) se contraen, empujando la sangre hacia los ventrículos (cámaras inferiores). Posteriormente, en la sístole ventricular, los ventrículos se contraen, impulsando la sangre hacia la aorta y la arteria pulmonar, que llevan la sangre oxigenada al cuerpo y la sangre desoxigenada a los pulmones, respectivamente.

La diástole: fase de relajación del corazón, durante la cual las cámaras cardíacas se llenan de sangre. En la diástole auricular, las aurículas se relajan y se llenan de sangre proveniente de las venas. Durante la diástole ventricular, los ventrículos se relajan y reciben la sangre de las aurículas a través de las válvulas auriculoventriculares.

Ciclo cardíaco

 

  • LA SANGRE:

Se trata de un tejido líquido vital que circula por nuestro cuerpo, permitiendo el transporte de oxígeno, nutrientes, desechos y muchas otras sustancias necesarias para todas y cada una de las partes del cuerpo humano. Se compone principalmente de dos elementos:

  • El plasma que es la parte líquida de la sangre y constituye aproximadamente el 55% de su volumen total. Está compuesto en gran parte por agua (alrededor del 90%) y contiene numerosas sustancias disueltas, como proteínas, sales minerales, hormonas, nutrientes y productos de desecho.
  • Las células sanguíneas que representan aproximadamente el 45% del volumen sanguíneo y se dividen en tres categorías principales:
  1. Glóbulos rojos o eritrocitos: son las células más numerosas en la sangre y tienen como principal función transportar el oxígeno desde los pulmones hasta las células de todo el cuerpo y recoger el dióxido de carbono para llevarlo de regreso a los pulmones. Los eritrocitos contienen una proteína llamada hemoglobina, que se une al oxígeno y le otorga su característico color rojo.
  2. Glóbulos blancos o leucocitos: son células del sistema inmunológico que protegen nuestro cuerpo contra infecciones y enfermedades. Los leucocitos se dividen en varios tipos, como los neutrófilos, linfocitos, monocitos, eosinófilos y basófilos, cada uno con funciones específicas en la defensa del organismo.
  3. Plaquetas o trombocitos: son fragmentos celulares pequeños y sin núcleo que participan en el proceso de coagulación sanguínea. Cuando ocurre una lesión en los vasos sanguíneos, las plaquetas se acumulan en el área afectada y se adhieren entre sí, formando un coágulo que detiene el sangrado y permite la reparación del tejido dañado.

Componentes De La Sangre

  • LOS VASOS SANGUÍNEOS:

Los vasos sanguíneos forman una red de tubos que recorren todo el cuerpo, permitiendo el transporte de la sangre y facilitando el intercambio de nutrientes, oxígeno, dióxido de carbono y productos de desecho entre la sangre y las células.

Existen tres tipos principales de vasos sanguíneos:

 

  • Arterias: son los vasos sanguíneos encargados de transportar la sangre desde el corazón hacia los órganos y tejidos del cuerpo. Tienen paredes gruesas y elásticas, formadas por varias capas, que les permiten soportar la presión generada por el bombeo del corazón y mantener el flujo sanguíneo.

La arteria más grande del cuerpo es la aorta, que se origina en el ventrículo izquierdo del corazón y se ramifica en numerosas arterias más pequeñas para distribuir la sangre oxigenada a todo el organismo.

 

  • Venas: son los vasos sanguíneos responsables de retornar la sangre desoxigenada al corazón. A diferencia de las arterias, las venas tienen paredes más delgadas y menos músculo liso y fibras elásticas, ya que la presión sanguínea es menor en estos vasos. Muchas venas cuentan con válvulas unidireccionales que evitan el reflujo de sangre y facilitan su retorno al corazón, especialmente en las extremidades.

Las dos venas más grandes son las venas cavas superior e inferior, que transportan la sangre desoxigenada de la parte superior e inferior del cuerpo, respectivamente, hacia la aurícula derecha del corazón.

  • Capilares: son los vasos sanguíneos más pequeños y delgados, que conectan las arterias con las venas y permiten el intercambio de sustancias entre la sangre y las células. Sus paredes tienen un solo espesor celular, lo que facilita la difusión de nutrientes, oxígeno y productos de desecho a través de ellas. Los capilares forman redes en todos los tejidos del cuerpo, asegurando que todas las células estén en contacto cercano con la circulación sanguínea para recibir y eliminar sustancias que necesitan para mantener su actividad.

Tipos Vasos Sanguíneos

 

¿Cómo circula la sangre?

La circulación sanguínea en los seres humanos presenta características únicas que permiten un funcionamiento eficiente del sistema circulatorio, la garantía de que haya una distribución adecuada de oxígeno y nutrientes, el control de la presión arterial y la preservación del equilibrio del medio interno. Estas características quedan resumidas si se dice que la circulación sanguínea es doble, completa y cerrada.

La circulación doble se refiere a que está compuesta por dos circuitos independientes pero conectados que aseguran una eficiente oxigenación y distribución de la sangre. La circulación pulmonar transporta la sangre desoxigenada desde el corazón hacia los pulmones, donde intercambia dióxido de carbono por oxígeno. Luego, la sangre oxigenada regresa al corazón para ser bombeada hacia la circulación sistémica, la cual suministra oxígeno y nutrientes a todas las células del cuerpo.

El hecho de que la circulación sea completa impide la mezcla de sangre oxigenada y desoxigenada en el corazón, gracias a la presencia de tabiques y válvulas que separan las cámaras cardíacas. Este diseño permite una entrega de oxígeno y nutrientes más eficiente y selectiva, asegurando que los tejidos y órganos reciban todo lo que necesitan.

La circulación cerrada se refiere a que la sangre permanece siempre dentro de un sistema de vasos sanguíneos (arterias, venas y capilares). Esto mantiene la presión arterial dentro de rangos adecuados, facilitando el control de la distribución y el retorno de la sangre al corazón. Además, al estar la sangre contenida en los vasos sanguíneos, se evita la pérdida de nutrientes y la acumulación de desechos, favoreciendo el equilibrio y la homeostasis (capacidad de conservar unas condiciones internas estables) del organismo.

 

Enfermedades del aparato circulatorio

Las enfermedades del aparato circulatorio afectan a millones de personas en todo el mundo y pueden tener consecuencias graves para la salud. A continuación, se describen algunas de las enfermedades circulatorias más frecuentes:

(Si es posible y con la idea de que no sea una lectura pesada, estaría bien incluir una imagen representativa de lo que sucede en el sistema circulatorio en cada caso o de los síntomas que vivencian las personas que los padecen).

  • Hipertensión arterial: es el aumento sostenido de la presión arterial por encima de los valores normales. Esta condición puede causar daños en las arterias y órganos, aumentando el riesgo de enfermedad cardiovascular, insuficiencia renal y accidente cerebrovascular. Los factores de riesgo incluyen la edad avanzada, el consumo excesivo de sal, el tabaquismo, la obesidad y el sedentarismo.

 

  • Aterosclerosis: es el proceso de endurecimiento y estrechamiento de las arterias debido a la acumulación de placas de grasa, colesterol, calcio y otras sustancias en las paredes arteriales. Esta afección puede reducir el flujo sanguíneo y, en casos graves, causar obstrucción total de la arteria, lo que aumenta el riesgo de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y enfermedad arterial periférica.

 

  • Enfermedad coronaria: ocurre cuando las arterias coronarias, que suministran sangre al músculo cardíaco, se estrechan debido a la aterosclerosis. La reducción del flujo sanguíneo al corazón puede causar síntomas como angina de pecho (dolor en el pecho) y, en casos graves, infarto de miocardio, conocido comúnmente como ataque cardíaco.

 

  • Infarto de miocardio o ataque cardíaco: es una situación de emergencia en la que el flujo sanguíneo hacia una parte del músculo cardíaco se bloquea, generalmente debido a la formación de coágulos sanguíneos en arterias coronarias estrechadas por placas de colesterol. La falta de oxígeno y nutrientes provoca la muerte de las células del miocardio afectadas, lo que puede llevar a daños permanentes en el corazón, alteraciones en su función y, en casos graves, la muerte del paciente. Los síntomas típicos incluyen dolor intenso en el pecho, falta de aire, náuseas, sudoración y mareos. El tratamiento inmediato es crucial para aumentar las posibilidades de supervivencia y limitar el daño al corazón.

 

  • Insuficiencia cardíaca: es una condición en la cual el corazón no bombea suficiente sangre para satisfacer las necesidades del cuerpo. La insuficiencia cardíaca puede ser el resultado de diversas enfermedades, como la hipertensión, la enfermedad coronaria y la miocardiopatía. Los síntomas incluyen dificultad para respirar, fatiga, hinchazón en piernas y tobillos y retención de líquidos.

 

  • Accidente cerebrovascular o ictus: es una enfermedad que afecta a los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro. Puede ser de dos tipos: isquémico, causado por la obstrucción de una arteria cerebral; y hemorrágico, causado por la ruptura de un vaso sanguíneo en el cerebro. Sus consecuencias pueden ser un daño cerebral permanente y/o discapacidades físicas y cognitivas.

 

  • Trombosis venosa profunda (TVP): es la formación de un coágulo de sangre en una vena profunda, generalmente en las piernas. Si el coágulo se desprende y viaja hacia los pulmones, puede causar una embolia pulmonar (una obstrucción de una arteria en los pulmones que bloquea el flujo sanguíneo y, por consiguiente, se ve afectada la oxigenación de la sangre), una situación potencialmente mortal que requiere atención médica de emergencia.

Gracias a la ciencia y la tecnología, hoy en día podemos identificar y tratar estas enfermedades del aparato circulatorio de manera más efectiva. Los avances en la medicina nos han permitido desarrollar nuevos tratamientos, medicamentos y técnicas de diagnóstico para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por estos problemas.

 

Medidas para cuidarlo

Mantener un sistema circulatorio saludable es fundamental para asegurar un bienestar físico óptimo y prevenir enfermedades cardiovasculares. Por ello, es importante conocer y aplicar los cuidados del aparato circulatorio necesarios. A continuación, aparecen algunas recomendaciones al alcance de todas las personas:

Mantener una alimentación equilibrada y saludable: consumir alimentos ricos en fibra, frutas, verduras y grasas saludables es esencial para mantener en buen estado nuestras arterias y prevenir enfermedades cardiovasculares.

 

  • Hacer ejercicio regularmente: la actividad física ayuda a fortalecer nuestro corazón y mejora la circulación sanguínea, previniendo la aparición de enfermedades.

Ejercicio Regularmente

 

  • Evitar el consumo excesivo de sal y azúcar: la sal y el azúcar en exceso pueden aumentar la presión arterial y dañar nuestros vasos sanguíneos.

Consumo Excesivo Sal Azúcar

  • No fumar: el tabaco es uno de los principales enemigos del aparato circulatorio, ya que daña las arterias y reduce la capacidad de nuestro organismo para transportar oxígeno.

No Fumar Por Salud

 

  • Controlar el estrés y la ansiedad: el estrés crónico puede afectar negativamente a nuestra salud cardiovascular, por lo que es importante aprender a manejarlo y buscar actividades que nos ayuden a relajarnos.

Controlar Estrés Ansiedad

 

  • Control de la presión arterial y los niveles de colesterol: es importante realizar chequeos médicos regulares. La presión arterial se puede medir en casa con un tensiómetro, mientras que los niveles de colesterol requieren análisis de sangre periódicos realizados en un laboratorio clínico.

Control Presión Arterial

Implementar estos cuidados en la rutina diaria puede mejorar significativamente nuestra calidad de vida y garantizar un corazón sano a lo largo de los años.

 

Cómo hacer un aparato circulatorio para niños y niñas

Crear un modelo del aparato circulatorio puede ser una actividad divertida y educativa para los niños y las niñas, ayudándoles a comprender mejor cómo funciona. Aquí te dejamos una idea sencilla para construirlo:

Materiales:

  • cartulina o papel grande
  • rotuladores o pinturas de diferentes colores
  • tijeras
  • pegamento

Pasos:

  1. Dibuja el contorno de un cuerpo humano en la cartulina o papel grande.

Dibuja Contorno Cuerpo Humano

  1. Con rotuladores o pinturas de diferentes colores, dibuja el corazón en el centro del pecho, representando sus cuatro cámaras y las principales arterias y venas que salen de él.

Dibuja Corazón Centro Pecho

  1. Dibuja las arterias principales (en rojo) que salen del corazón y se ramifican por todo el cuerpo. No olvides incluir las arterias más importantes, como la aorta y las arterias carótidas.

Dibuja Arterias Principales

  1. Dibuja las venas principales (en azul) que retornan la sangre al corazón. Incluye las venas cavas superior e inferior y las venas pulmonares.

Dibuja Venas Principales

  1. Por último, dibuja una red de capilares (en un color diferente, como el verde) conectando las arterias y las venas en diferentes áreas del cuerpo, como los pulmones, el cerebro y las extremidades.

Dibuja Red Capilares

Una vez terminado el dibujo, los niños pueden aprender sobre las diferentes partes del aparato circulatorio y cómo la sangre circula por todo el cuerpo, llevando oxígeno y nutrientes a todas nuestras células.

Dibujo Aparato Circulatorio

Este modelo del aparato circulatorio es solo una de las muchas formas en que se puede enseñar a los más jóvenes el funcionamiento de este aparato y concienciarles de la importancia de mantenerlo saludable.

Otras actividades para favorecer el aprendizaje del aparato circulatorio:

Además de la actividad anterior, se pueden realizar otras que pueden complementar el aprendizaje y hacer que los niños y las niñas se interesen aún más por el tema:

  • Realizar experimentos sencillos y caseros: para demostrar cómo funciona la presión arterial, la coagulación de la sangre y la circulación. Por ejemplo, utilizar una esponja y un globo para simular la acción de bombeo del corazón o vaciar una jeringuilla llena de agua u otro líquido dentro de un tubito o pajita transparente.

 

  • Ver vídeos educativos: existen numerosos vídeos educativos y animaciones disponibles en línea que explican el aparato circulatorio de manera visual y entretenida. Estos recursos pueden ser de gran ayuda para comprender conceptos complejos de una forma más accesible.

 

  • Juegos y actividades interactivas: realizarlos en grupo y con la temática del aparato circulatorio puede ser una forma divertida de aprender; por ejemplo: organizar una carrera de relevos en la que los niños tengan que transportar «oxígeno» (representado por globos) desde un «pulmón» hasta diferentes «células» distribuidas por el espacio de juego.

 

  • Visitas a museos de ciencias o centros de divulgación científica: puede ser una experiencia enriquecedora y memorable. Muchos de estos lugares cuentan con exposiciones interactivas y modelos a gran escala que permiten explorar el aparato circulatorio de manera práctica.

 

  • Conversar con profesionales de la salud: invitar a médicos, enfermeras u otros profesionales de la salud a visitar el aula y hablar sobre el aparato circulatorio y su importancia en nuestra salud puede ser una forma efectiva de despertar el interés de los niños y de las niñas en el tema. También cuando acuden al centro de salud, se les puede animar a hablar con los profesionales que trabajan allí sobre las posibles dudas o curiosidades les hayan surgido.

Aparato Circulatorio Educativo

Para terminar, podemos concluir exponiendo que el aparato circulatorio es un sistema fundamental en nuestro organismo que permite mantener a las personas vivas y saludables. A través de diversas actividades, como la creación de modelos, experimentos, juegos y visitas a museos, tenemos la oportunidad de incidir en su papel dentro del funcionamiento del cuerpo y en cómo cuidarlo. Fomentar el interés y la curiosidad por este tema desde temprana edad es esencial para formar adultos conscientes de la importancia de preservar su salud y mantener hábitos de vida saludables.

 

PREGUNTAS FRECUENTES:

¿Qué es el aparato circulatorio y sus funciones?

El aparato circulatorio es un sistema de órganos y vasos sanguíneos encargado de transportar sangre, oxígeno, nutrientes y desechos por todo el cuerpo. Sus funciones principales incluyen el suministro de oxígeno y nutrientes a las células, la eliminación de desechos y la regulación de la temperatura corporal.

¿Cuáles son los órganos que componen el sistema circulatorio?

El sistema circulatorio está compuesto principalmente por el corazón, que bombea la sangre, y los vasos sanguíneos, que incluyen arterias, venas y capilares.

¿Cuáles son las tres funciones principales del sistema circulatorio?

Las tres funciones principales del sistema circulatorio son: transporte de oxígeno y nutrientes a las células, eliminación de dióxido de carbono y otros productos de desecho y regulación de la temperatura corporal.

¿Cuál es el órgano principal del sistema circulatorio?

El órgano principal del sistema circulatorio es el corazón, que bombea la sangre por todo el cuerpo.

¿Cuáles son los tres componentes principales del sistema circulatorio?

Los tres componentes principales del sistema circulatorio son: el corazón, los vasos sanguíneos (arterias, venas y capilares) y la sangre.

¿Cómo funciona el sistema circulatorio en el ser humano?

El sistema circulatorio en el ser humano funciona mediante el bombeo de sangre por el corazón a través de los vasos sanguíneos, llevando oxígeno y nutrientes a las células y eliminando productos de desecho.

¿Cómo está conformado el sistema cardiovascular?

El sistema cardiovascular está conformado por el corazón, que actúa como bomba, y los vasos sanguíneos, que transportan la sangre por todo el cuerpo.

¿Cómo se puede clasificar al sistema cardiovascular?

El sistema cardiovascular se clasifica en dos circuitos: circulación sistémica o mayor, que lleva sangre oxigenada desde el corazón hacia el cuerpo, y circulación pulmonar o menor, que transporta sangre desoxigenada desde el corazón hacia los pulmones y retorna la sangre oxigenada al corazón.

¿Cuáles son las partes que forman el sistema circulatorio?

Las partes que forman el sistema circulatorio incluyen el corazón, las arterias, las venas, los capilares y la sangre.

¿Qué sistema regula el aparato cardiovascular?

El aparato cardiovascular es regulado por el sistema nervioso autónomo, que ajusta la frecuencia cardíaca, la contractilidad del corazón y el tono vascular para mantener la presión arterial y el flujo sanguíneo adecuados.

¿Cómo hacer una maqueta del sistema circulatorio fácil?

Para hacer una maqueta del sistema circulatorio fácil, se pueden utilizar materiales reciclados como cartón, tubos de papel higiénico, pajitas o popotes y pintura. Dibuja y recorta el corazón, las arterias y las venas, y pégalos sobre una base de cartón, utilizando pajitas o tubos para representar los vasos sanguíneos.

¿Cómo estudiar el sistema circulatorio para niños?

Para enseñar el sistema circulatorio a los niños, es importante utilizar métodos didácticos y divertidos. Se pueden utilizar videos educativos, juegos interactivos, maquetas y actividades prácticas que involucren a los niños en el proceso de aprendizaje. Además, se debe explicar de manera simple y clara las funciones y componentes del sistema circulatorio, utilizando ejemplos y analogías adecuadas para su edad. Fomentar la curiosidad y responder a sus preguntas también es crucial para mantener su interés y motivación en el tema.