Reciclaje de papel y cartón para niños
Los recursos de nuestro planeta no son infinitos, muchos se están agotando. Por otra parte, los niveles de contaminación con el pasar de los años siguen incrementando hasta tal punto, que se puede observar cómo el cambio climático es un fenómeno real que nos afecta a todos.
Una de las formas de contrarrestar los efectos del desperdicio de recursos, es aplicar técnicas de reciclaje. En algunos países el reciclaje es obligatorio, por lo que, es esencial conocerlo desde pequeños; siendo un recurso muy utilizado, es de suma importancia para los niños aprender a reciclar papel.
Un mundo de papel
El papel proviene de los árboles. Para conseguirlo es necesario talar grandes cantidades. Siendo el papel un recurso tan utilizado incluso en nuestra actualidad, no es difícil imaginar la cantidad de árboles que tienen que talarse a diario.
Los bosques cumplen una función importante en nuestro ecosistema. Producen oxígeno, regulan la temperatura de la tierra, y reducen los niveles de contaminación ya existentes. Cuanto más papel nuevo se tenga que fabricar, aumenta la tala de árboles, perdiendo así, elementos vitales para nuestra supervivencia.
Sin embargo, con la cantidad de papel y cartón que es desechado, es posible crear más, sin necesidad de talar un árbol de nuevo. Se estima que una tonelada de papel reciclado, pone a salvo a, por lo menos, diecisiete árboles adultos.
La importancia de reciclar papel y cartón para los niños
Incentivar, crear y promover políticas de cuidado ambiental debe hacerse en edades tempranas, pues cuanto antes se cree una consciencia en cuanto a la fragilidad de nuestros recursos, y de nuestra permanencia en el planeta, más rápido se pueden tomar acciones al respecto.
El papel es parte de la vida de los niños desde que son muy pequeños, así como el cartón. Una hoja en blanco o una caja vacía, pueden representar horas de entretenimiento para los más pequeños. Ya que están expuestos a este material, puede aprovecharse para que aprendan a gestionar recursos.
Es decir, a través de lo que podrían ser sus juguetes favoritos, es posible enseñarles la importancia de conservar recursos.
Empezando con el papel, que lo tienen más al alcance, pueden aprender técnicas de reciclaje que pueden aplicar hacia otros materiales.
¿Cómo enseñar a un niño a reciclar papel?
- Dar ejemplo. Los niños aprenden muchas cosas por repetición. Si ellos observan cómo usar el papel de forma eficiente, van a tender a imitar el comportamiento. O por lo menos se despertará la curiosidad necesaria para que ellos por su cuenta quieran hacerlo.
- Invitarlos a reciclar en su entorno inmediato. Pueden aprender a reciclar el papel que utilizan para dibujar, o la caja de cartón que usan para jugar. Es decir, reciclar papel en casa o la escuela, debe empezar por el que más utilicen.
- Estimular su creatividad. Son infinitas las cosas que un niño puede realizar con estos materiales. Reciclar papel, para los niños es una oportunidad que tienen de estimular su creatividad aprendiendo divertidas maneras de expresarse.
- Que sea un juego. Las actividades de reciclaje de papel y cartón deben ser algo divertido para hacer. Si al niño o niña le gusta jugar con cajas de cartón, se pueden inventar diferentes juegos o permitir que sean ellos mismos quienes los creen. Lo esencial es que a través del juego aprendan la importancia de reciclar papel y cartón.
¿Y cómo funciona el reciclaje?
Todo el papel usado, y el cartón (que no es más que finas capas de papel superpuestas), se trituran para ser mezclados con diferentes químicos. Esto crea una pasta, que luego pasa por un proceso de tamizado.
El resultado del tamizado pasa hacia una tela fina que absorbe toda la humedad de la pasta. Luego se seca para obtener una fina capa de papel reciclado.
Básicamente es reciclar el papel y el cartón, para que se transformen en la pulpa vegetal de donde se obtienen originalmente.
Papel reciclado para niños
A continuación, daremos una forma de crear papel reciclado en casa, o en la escuela, con la ayuda de los más pequeños. Se requiere:
- Papel usado
- Cartón usado
- Tijeras
- Una malla
- Batidora o licuadora
- Agua
- Un recipiente grande
- Un colador
- Dos trozos de tela
- Un trozo de malla. Los trozos de tela deben coincidir con el tamaño de la malla, y deben ser del folio de papel que se desea crear.
- Reunir todo el papel y el cartón que los niños y niñas ya hayan usado. Hay que convertirlo en una actividad recreativa.
- Cortar el papel en trozos pequeños.
- Con la ayuda de un adulto, mezclar el papel con agua caliente. Impedir que lo niños entren en contacto directo con el agua caliente para evitar quemaduras. La cantidad de agua deberá ser el doble al de cantidad de material picado.
- Dejar reposar el papel con el agua por unas horas. Luego mezclarlo hasta hacerse una pasta.
- Escurrir la pasta con ayuda de un colador. La idea es quitarle la mayor cantidad de humedad posible.
- Extender la pasta sobre la malla. La idea es estirar lo más que se pueda.
- Estirar la pasta y colocarle un trozo de tela encima. Esperar un rato, quitar la malla y colocar otro trozo de tela.
- Colocar peso encima para crear una especie de prensa. Dejar reposar por lo menos por un día.